Un director de casino italiano, un jugador de ajedrez griego.

Así como en mi anterior artículo, comparaba a un profesor con un funcionario encargado de registrar propiedades, esta vez quiero hacer una comparación metafórica sobre dos países y dos maneras de dirigir un país.

Cuando Yorgos Papandreu llegó al poder en Grecia, se encontró un país devastado por la gestión anterior de un gobierno conservador que había mentido a Europa con complejos mecanismos ideados por Goldman Sachs y el anterior presidente, Karanmalis. Mientras que los conservadores aseguraban que el déficit ascendía al 3,7% la realidad lo situaba en un 12,7% , nueve puntos por encima. Es decir, llegó a una partida de ajedrez empezada y con varias piezas menos en el poder de las que pensaba.

Pasa el tiempo y se suceden diversos proyectos de rescate a Grecia ante la total descordinación de Europa para tomar decisiones valientes que sacaran a los griegos del abismo de la bancarrota. Tiran por la vía fácil, la del recorte extremo, llevado a tal extremo que la economía empieza a retraerse en vez de crecer, para poder conseguir más impuestos y una recuperación cierta para poder pagar dichos rescates.

En Octubre, de la última reunión del eurogrupo sale una solución que todos aceptan, incluido Papandreu. Por primera vez hay una quita de la deuda, pero otros muchos recortes sangrantes. Pasa un tiempo hasta que recapacita y prefiere no ser el último responsable de su aplicación. Primero por representar a la mayoría pero no la globalidad de su país, segundo por el calado crudo que estas medidas tendrán en la vida de sus ciudadanos y tercero, por razones de sobrevivencia política.  Decide convocar un referendum para preguntar al pueblo sobre la aplicación de estas medidas o no (en este momento me creo que es un jugador de poker)  Jugada maestra con los alfiles en el tablero, pone en jaque a la UE, pues sabe bien que un pueblo griego atizado por la crisis como ningún otro, dirá que no al refrendo.

Pasan unos días, les toca jugar a Merkel y Sarkozy, piezas negras del tablero contrario. Presionan a Grecia para que Papandreu aparte su idea del referendum. Incluso en el PASOK se generan dudas, le acorralan y cede. Juega astuto, propone un gobierno de unidad nacional que aún no se ha cerrado y elecciones anticipadas.  Será este el gobierno el que sufra el desgaste de las medidas necesarias, por una parte y además de la razón principal, representarán a la totalidad de los griegos que les votaron. El tiempo dirá quién gana. Hasta ahora Papandreu ha puesto por delante la sostenibilidad de su país y el futuro de sus ciudadanos a sus intereses personales.

Hay otro modo de dirigir un estado. Silvio Berlusconi, il Cavaliere,  pasó de dirigir un equipo de fútbol del que elegía hasta la alineación y de adueñarse del 80% de las televisiones italianas a ser el Primer Ministro. Fútbol, televisiones, fiestas y por fin un gran casino llamado Italia. Cambia las leyes para poder ser un director de Casino en el que la justicia no pueda inculpable, pese a abrirle una y otra causa por corrupción. Se le va la mano en las fiestas, como a un gran mafioso y empieza a tener extrañas relaciones con sus velinas a las cuales contrata igual para las televisiones que para sus fiestas privadas, incluso para ser ministras o eurodiputadas. Tiene negocios personales con dueños de casinos adjuntos, como Gadafi, saben que entre la mafia es mejor llevarse bien.

Mientras tanto,  Italia se desmadra. La corrupción crece, si es posible, los grupos políticos ceden al dueño del casino una y otra vez. Las deudas pública y privada se disparan. Consiguen mantener cifras aceptables de paro por la gran industrialización del pais. Pero la bola de nieve sigue creciendo. Ahora todo ha estallado, Berlusconi tiene que irse y deja a Italia en una posición de bancarrota posible, es decir, con las arcas del Casino casi vacías.

En España ya tuvimos un casino, regentado por Aznar, que cambió las leyes para que funcionara este modelo rápido especulativo. En este casino es mas parecido a un Monopoly al que venían a jugar los constructores, que entendieron rápidamente como ganar en la ruleta. Tuvo que ser la crisis y el PSOE quien cerrara el casino para hacer que el país fuera más sostenible, pero nos tocó recolocar a todos su trabajadores sin haber logrado todavía hacerlo.

¿Queremos que España vuelva a funcionar como un casino?

Etiquetado ,

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: