Echando raíces #bases38

Una vez una idea ha germinado y se ha extendido como un virus por las mentes de nuestros compañeros hace falta que eche raíces para poder crecer de una manera estable en el tiempo a un ritmo moderado pero constante.

Nuestras ideas (que puedes ver en nuestro Documento de aportaciones al 38 Congreso)  las de abrir una organización para que en el ejercicio de la participación el resultado de su funcionamiento sea más social y produzca mejor aprovechamiento del talento, deben usar herramientas que tengan el objeto ser vehículo para que la sabia (inteligencia colectiva) llegue a toda la ramificación de la estructura. Tenemos que echar raíces, para poder servir de sustento estructural, tal y como las bases lo son de un partido.

Las raíces deben beber del sustrato natural de un partido político, que no es otro que su gente y trasladarlo por la estructura central, ramificaciones y lugares clorofílicos, de generación de energía. Además las raíces tienen el segundo cometido de ser las que mantienen la estructura en pie, mientras más profundas y ramificadas, más estabilidad dan al conjunto. La profundidad de las ideas políticas, la preparación y formación, la capacidad intelectual resultante de la sinergia y el proyecto político generado, para cambiar nuestra sociedad, son los que darán estabilidad a este proyecto.

¿Cuál es la primera acción que debemos acometer para tener raíces solidas?

Encontrar un terreno donde hacer que nuestra idea germine. El agujero para plantar ha costado esfuerzo cavarlo, primero hizo falta una parcela ideológica, entre dos grandes superficies ya sembradas hace años y con muchas cosechas, pero con un desgaste de sustrato de las tierras insoportable. Lo tenemos, el espacio en las redes y agrupaciones ha sido el suficiente para que nuestra idea empiece a crecer. Y lo hemos arado y abonado previamente. Somos agricultura ecológica. Abono natural, selección de la especie a sembrar, autóctona y con mejor sabor.

Ahora falta saber cuándo sembrar.

Y va a ser el #38Congreso Federal.  El mejor momento para ponernos a prueba va a ser en condiciones duras, pero conseguiremos que nuestro proyecto perdure. Somos del tipo de plantas que primero echan raíces durante un tiempo y terminan siendo fuertes como robles. Hay que pertrechar una buena candidatura,  invadir los campos contrarios con semillas y espera a que vayan cogiendo forma nuestra estrategia de futuro.

Quizás la primera cosecha, de esta primera siembra sea poco cuantiosa en la recolecta de  fruto. Pero seguro que será un fruto de mucha calidad, la mitad del agua necesaria para su  buen crecimiento fue el sudor de los que labraron la tierra, la otra mitad agua de lluvia en amaneceres soleados de ideas brillantes.

Nuestro destino será de mucho trabajo. Hacer buen vino desde cero no es fácil.  El primer año hay que preocuparse por cómo crecen las vides. Ya habrá buenos años de uva, mejores cosechas de vino si conseguimos el primer objetivo. 

Vamos  a buscar mientras buenas barricas de roble añejo, donde madurar el vino. Y una bodega con estilo nuevo, que se vean nuestras intenciones de vanguardia. ¿El primer buen caldo? La estrategia dice que para el #39Congreso


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