Iniciativa militante: Coworking socialista “Espacio Negrín”

muestra_3d_1024

A escasas horas de haber acabado el 39º Congreso y estando aún en imprenta las Conclusiones de las Comisiones de trabajo nos planteamos el gran reto de llevar a cabo todas las iniciativas que hemos conseguido aprobar por una amplia mayoría representada del PSOE. El compromiso de la nueva Comisión Ejecutiva Federal de nuestro partido de contar con la militancia requiere espacios para poder trabajar conjuntamente en el desarrollo del proyecto.

Si bien nuestras Casas del Pueblo y sedes provinciales y regionales suelen tener espacios, se necesita de una mejor gestión del tiempo y recursos de los mismos para que sean útiles en este nuevo tiempo de trabajo en red, deslocalizado y sin horarios, en el que se ha convertido el activismo político, que requiere de innovar en los espacios que compartimos.

Para ello y como primera medida para poder asumir el reto del trabajo conjunto entre estructura del partido  y la militancia que así quiera poder trabajar en ámbitos locales, regionales e incluso federales, se propone una red de espacios, empezando por el federal, donde poder trabajar entre militantes, para la cooperación en la marcha de los proyectos con los órganos del partido. Esta primera propuesta militante se basa en la creación de un espacio de coworking federal, que podría estar en la misma sede del partido en la madrileña calle Ferraz.

Su denominación reflejaría también un guiño a la innovación social llamándolo “Espacio Negrín”  aludiendo a uno de los socialistas históricos que siempre situaron la vanguardia como parte de nuestro ADN.

A partir de la prueba de este tipo de espacios, se puede proponer en cascada tener espacios también en las sedes regionales y provinciales. Si bien en las Casas del Pueblo podrían tenerse, el sentido de trabajar conjuntamente debe ser siempre con compañeros de ámbitos regionales, provinciales y comarcales,  y en todo caso federal.

Requisitos del espacio de coworking social:

  • Sala de reuniones. Pizarra
  • Proyector. Sonido e imagen
  • Ordenadores.
  • Lugares para carga de móviles / tabletas electrónicas.
  • Pequeña sala para compartir bebida /comida.
  • Conexión de fibra óptica (wifi / cable)
  • Creación de un reglamento de autogestión del espacio.

Con la creación de estos espacios, sería mucho más fácil conseguir que militantes y activistas se sumaran a trabajos en marcha desde las diferentes áreas políticas del PSOE.

Empezar por un espacio en Madrid puede ser iniciativa que consiga que todos los visitantes ocasionales a la sede que estén en la capital, puedan tener un lugar donde poder trabajar conjuntamente.

 

 

Estados de ánimo.

18527021_10154937916854807_1215815868905428095_o

Una de las frases que siempre me ha influido en política es aquella que dijo Felipe González sobre el liderazgo y los estados de ánimos.

Si el líder no es capaz de hacerse cargo del estado de ánimo de los demás, no puede cambiarlo. El primer paso es saber cuál es el estado de ánimo del otro. El segundo paso es tener muy claro el proyecto.

Al enfrentarse a una responsabilidad en la que tienes que escuchar e intentar conseguir una solución que mejore la calidad de vida de los ciudadanos, es imposible no hacerse cargo de estos estados de ánimo. A diario en la responsabilidad de cualquier concejal con responsabilidad de gobierno, en las decisiones, en la comunicación y en los proyectos que se planifican, de lo que se habla es de la posibilidad de hacerse cargo de estos estados de ánimo, para después cambiarlos.

Hoy por ejemplo, he tenido dos buenas interacciones con vecinos que aún estando en una situación de desempleo, ven con ilusión los planes de ayudas al empleo en los que participan. Es decir, de una situación de desigualdad, al menos conseguir que los que la sufren planteen un estado de ánimo favorable a solucionarla. ¿Es suficiente? Muchos dirán que no, pero al menos y lo creo cada vez más, es el principio para conseguir una solución conjunta a dicho problema.

Por la otra cara, también he recibido a unos ciudadanos que tenían quejas severas sobre determinadas acciones municipales en la convivencia entre comercios y vecinos. Sin duda es imposible, negar las molestias que muchos sufren por la zona determinada donde viven, pero también es difícil cuando crees que una solución puede mejorar la calidad de vida en ese sentido y no eres capaz de convencer de la misma a quien sufren.  ¿He sido capaz de hacerme cargo de sus estados de ánimo? Sí. Pero no de cambiarlo. Y esto es un problema, porque no depende de las soluciones propuestas, sino de cambiar convicciones.  Debe ser desde la mediación social o desde la participación ciudadana desde donde lleguemos a una solución que convenza a tod@s.

La vida institucional es así y todos los esfuerzos diarios tienen que ir en el sentido de encontrar tanto la solución a los problemas comunes a los que se enfrenta la sociedad, como la forma de convencer a los mismos ciudadanos de que las soluciones serán las correctas. No solo vale con probar las soluciones, hay que ser capaz de incorporar a esa solución el ánimo de la ciudadanía.

Igual pasa en la vida orgánica en los partidos. Pedro Sánchez se hizo cargo de la indignación de muchos y muchas militantes socialistas que mirábamos con total incredulidad los hechos acontecidos el 1 de Octubre y posteriormente la abstención que culminara en Mariano Rajoy como presidente del gobierno.  Por eso ganó las primarias porque se hizo cargo de nuestro ánimo y a través de un grupo de personas, el trabajo conjunto con la militancia y muchos cargos que decidieron no seguir la corriente orgánica, planteó un “corpus” de ideas que nos hizo cambiar nuestras ilusiones.

Nos enfrentamos a un Congreso Federal, donde una vez resuelto el tema del liderazgo previamente con las primarias nos podemos centrar en buscar el mejor proyecto que ilusione a los militantes primero y posteriormente ilusione a la ciudadanía. Con gran parte del trabajo planteado en los Congresos Regionales, este congreso será la gran consagración de un modelo de partido diferente, participativo y que se regenera por las normas que nos hemos impuesto. Pero también un modelo político que planta al partido en plena izquierda y plantea soluciones a los grandes retos de nuestro país.

Además, por las informaciones, parece que los que configuren la Comisión Ejecutiva Federal serán las personas cercanas a Pedro Sánchez que han logrado llevar este estado de animo a una victoria en las Primarias. Si bien es verdad que está siendo una CEF caída de la mano del Secretario General (sin un debate de perfiles o de necesidades entre la militancia) las personas seleccionadas, son perfiles reconocidos con cualidades. Compañeros como Odón Elorza o Beatriz Corredor con los que he debatido ampliamente el modelo de partido y con los cuales comparto visión política, son un ejemplo de que es posible tener un grupo que nos ilusione a los militantes.

¿Puede ser así el funcionamiento de todos los niveles del partido? Obviamente, según va bajando el centro de gravedad del poder, parece evidente que el proyecto de Pedro Sánchez debe ser impulsado de abajo a arriba, para garantizar que las máximas por las que hemos luchado durante años se llevan a cabo de manera cierta. Además es necesario conseguir una conciliación entre aquellos que influyan en la organización y la misma ciudadanía (al igual  que ponía el ejemplo de la relación entre concejales y ciudadanía)

¿Somos capaces de hacernos cargo del estado de ánimo de nuestros compañeros los militantes y cambiarlo después?  Todo aquel que se enfrente a un proceso interno debe saber que debe ilusionar, conciliar opiniones, buscar referencias de abajo a arriba y conseguir liderazgos compartidos que empoderen a quienes conocen mejor a la ciudadanía. De lo contrario juegan con la posibilidad de caer en la resignación y desilusión de muchos de los que hoy vemos grandes alamedas en la nueva época que el 39 Congreso abre.

Riesgos inminentes

Tras el día 21 de Mayo pedía como una obligación ética al conjunto de la militancia que “no nos falláramos” como únicos garantes de que la victoria de Pedro Sánchez serviría para los profundos cambios que hacer en el PSOE.

Una de las peticiones, precisamente se basaba en evitar que al Congreso Federal la lista de delegados que fueran a representar a los distintos territorios y candidaturas fueran listas que no integraran el sentimiento de renovación profundo que el proyecto de Pedro Sánchez exige para poder ser puesto en marcha con una legitimidad formal suficiente.  Si bien es verdad que lo verdaderamente importante es qué enmiendas a la ponencia marco de la ya desahuciada gestora definen nuestro futuro como partido, también era importante que se viera formalmente, que los actores están cambiando en los órganos que el partido tiene para su funcionamiento.

Los primeros “congresillos” parecen que no han cumplido esta exigencia en mayor parte. La propuesta de hacer listas “de unidad”  impide que las negociaciones filtren verdaderamente a dichos delegados al congreso. Por lo tanto, aunque la composición de la propuesta de una de las tres partes pueda ser salvable (por ejempo la nuestra por Pedro Sánchez en Madrid)  hacen que los actores del resto de candidaturas sean agentes contra el cambio. Incluso, en nuestras listas hay todavía una inercia orgánica e institucional que debería de verse más profundamente.  Si cambiamos una circunstancia estratégica, la unidad en la federación de cara a la ciudadanía, por nuestros valores, nunca conseguiremos armar un proyecto de cambio verdadero.

Desde Madrid sí que hemos conseguido que el proyecto de ponencia marco quede enmendando para revisarlo a medida al proyecto de renovación y además dejar para más adelante una Conferencia política orgánica más otra convención programática anual. Eran objetivos que planteaba en mi anterior artículo, por lo que debemos felicitarnos.

El segundo riesgo es que el congreso se gane “fácilmente” como parece por el número de militantes elegidos por las tres candidaturas en los congresos extraordinarios que se han conseguido. Una amplia ventaja de partida de Pedro Sánchez puede hacer a la vez que la voluntad de transformación original del proyecto se vea avocada a un continuismo por parte de quienes dominen dicho congreso.

Viéndolo ya como un congreso en el que habrá mucha menos proporción de delegados de la ola de militancia de base que ha aupado a Pedro que los que hubo en las Asambleas de las agrupaciones para los congresos extraordinarios, existe el riesgo que no se vea necesario arriesgar en un proyecto que comprometa a nuestro partido a una verdadera puesta a punto hacia la vanguardia ética y estética dentro de la izquierda.

Espero que Pedro – que estará seguro analizando este proceso de cerca –  entienda que el riesgo de que un 1 de Octubre de nuevo, solo puede suceder si en los órganos ejecutivos del partido, no hay tanto poder orgánico e institucional y hay un poder más representativo del sentir de la militancia. Ya apuntó a ello declarando que no integrará a los barones en la nueva CEF, pero creo que no es lo único que debe garantizar. No es problema solo de “lealtades” personales entre los elegidos, sino de estatus y ética de los mismos.

Si estas dos circunstancias ocurrieran, la militancia quedará fuera de juego en el siguiente paso orgánico, así como serán los congresos regionales para el cambio de los Secretarios Generales, la redacción de los documentos programáticos para las federaciones y de las ejecutivas.

El intento será de imponer candidatos desde arriba y no en configurar candidaturas diversas que integren la inteligencia colectiva e ilusión de la militancia que de nuevo quiere participar con los tradicionales liderazgos dentro del partido (en este blog, no se pide pureza militante, sino la justa proporción entre la fuerza de un proyecto colectivo y la experiencia y conocimiento de los que ya han ocupado puestos de responsabilidad)

Y en este punto estamos. A dos semanas del 39 Congreso, con muchos militantes llenos de ilusión, con un partido por construir y con un campo de juego político repleto de posibilidades. Que veamos riesgos inminentes, no significa que algunos no veamos como se abren grandes alamedas para nuestra querida organización.

Seguiremos informando.

18815370_1571033006290172_1068180400817406795_o

Foto: Facebook de Concha Minguela una #vigilantemilitante

 

 

 

No nos fallemos.

Todos y todas recordaremos el 21 de Mayo como el día que la militancia dio el vuelco a los augurios que meses atrás nos habían hecho: que la estructura del partido a través de Susana Díaz conseguiría imponer una decisión con la que no estábamos de acuerdo, la abstención del PSOE a favor de un gobierno del Partido Popular.

Lo que sucedió el 1 de Octubre no fue solo una votación perdida por un secretario general en un comité federal, un derrocamiento con guión, tras la “dimisión” colectiva de media ejecutiva y tras un cambio de voluntades del máximo órgano del partido. Lo que ocurrió aquel día fue el secuestro de la voluntad de los militantes para poner en mano de una gestora las decisiones que nos correspondían tomar a nosotr@s. ¿Acaso no sabían que hubiéramos votado en contra a una consulta sobre la abstención?

Y a partir de ahí estos funestos meses, de debates entre compañer@s mientras el aparato se preparaba para la mayor campaña de marketing contra una persona que se ha hecho en nuestro partido para conseguir “enterrar” en avales al resto de candidatos y en la votación de las elecciones primarias.

El 1 de Octubre, tal y como analiza Borrell en su “Los Idus de Octubre” fue la gran oportunidad para la militancia de tomar conciencia de las decisiones incorrectas de la dirección del partido en estos últimos años y de empoderarse para cambiar nuestro propio destino.  Que no se engañe nadie, sin la ilusión por el cambio demostrado por los militantes en cada evento de la candidatura de Pedro Sánchez, sin el trabajo de las plataformas y sin la adaptación al nuevo terreno de juego de los “aparatos buenos” , la victoria hubiera sido imposible. Luchábamos contra gigantes, que resultaban ser molinos de viento (como dijo el compañero Plácido en el último evento de la campaña)

El día que José Luis Rodríguez Zapatero ganó las elecciones de 2004 alguien le gritó ¡No nos falles! En sus dos legislaturas midió muy bien los trabajos sociales, haciendo transformaciones que llegaron a la raíz de debates que nunca habíamos afrontado, pero quedó el modelo económico prácicamente intacto. En 2010 cuando tuvo que admitir las presiones europeas, vino la decepción de militantes y votantes. ¿De donde nace esta decepción? Habíamos puesto toda la responsabilidad en ZP y no precisamente en el control del partido por parte de sus militantes. En 2008 prácticamente no hubo rival siendo el mejor resultado del socialismo, quedando todo control del gobierno alejado de nuestras manos.

Ahora debemos reflexionar. ¿Puede Pedro Sánchez fallarnos? Sin duda, si ponemos la responsabilidad del cambio en él así será, en estos tiempos nadie es infalible sin un partido armado atrás y una política eficiente contra la desigualdad (miren a Francia) Observando como ha sido la lealtad de la estructura del partido y la “baronía” en general, esta vez debemos implantar elementos de control y decisión en el Congreso 39 que nos haga responsables de lo que suceda con el Partido en el futuro cercano.

  • Lograr que en el 39 Congreso Federal esté representada la militancia que ha luchado por el cambio en el partido. ¿Significa esto que deba darse especial presencia a miembros de las diversas plataformas o del equipo específico de campaña Pedro Sánchez? No. Las plataformas deben entenderse como elementos de trabajo puntual que deben cuajar en un modelo de partido diferente. Pero no usar esta organización como posible “trampolín” de salida para la nueva organización sería volver a distinguir entre militantes de base y militantes de base “plus”.
  • Conseguir aprobar las enmiendas de transformación interna que sirvan para que la militancia tenga el control de las decisiones importantes del partido, al mismo nivel que el Comité Federal.  Por ejemplo sería interesante volver a debatir el sistema de elección de listas electorales. Hay que desbloquear de algún modo que dependa de un comité de listas, y no haya una manera mas fiel a las necesidades y voluntad de la militancia de elegir a candidatos.  Si es necesario el cambio estatutario completo, que se aborde la posibilidad de un Congreso Extraordinario.
  • Dejar unas lineas programáticas de transformación social intensiva, de izquierdas y que luche contra las nuevas desigualdades. Si es necesario convocar una Conferencia política que ahonde en el debate sobre los problemas de los partidos socialdemócratas, el posicionamiento ideológico del partido, el modelo territorial, o la forma de relacionarnos con la ciudadanía, que se haga.
  • En todos los órganos ejecutivos del partido debe haber una representación plural de la diversidad del partido. Si bien hay que contrapesar alguna decisión con la militancia como exponía en el punto anterior, no puede ser el comportamiento normal del partido. Pero para ello el comité federal o los comités regionales deben representar (de manera cierta) a la diversidad dentro del partido. Es la única seguridad de que no vuelvan a tomarse decisiones como la abstención. O para que haya una relación entre lo que hacen los grupos parlamentarios (a todos los niveles)  y la militancia, incluso los votantes. Debemos de conseguir en un futuro no tener que hablar de militancia o estructura orgánica, sino ser un partido con una diversidad suficiente para compartir espacios sea cual sea nuestra posición.
  • Vigilancia militante: durante la campaña mi compañero Enrique Romero, ha ido haciendo preguntas para el día de después de las primarias. Mi intención es que se tenga la conciencia que todo lo que suceda, en el Congreso federal o Regionales, después tiene que ser verificado por la militancia que se cumple. Siempre de manera critica constructiva. Es necesario volver al régimen de intervenciones críticas en los diversos comités.
  • Traspasar la paridad, conquistar la igualdad de oportunidades, ganar en feminismo. Hay que seguir siendo el partido que genere transformaciones sociales contra el patriarcado. Pero para ello tenemos que cambiar nosotr@s primero. Todavía no está garantizada esta igualdad de oportunidades dentro del partido. Es una buena oportunidad para avanzar en ello y así poder ser la guía de nuevo de los cambios sociales.
  • A parte de los documentos del proyecto propio de Pedro Sánchez en los que defendemos los liderazgos compartidos, tenemos que hacer por buscar liderazgos naturales en nuestro entorno. El partido socialista debe de incorporar nuevas formas de activismo y liderazgo, que incluyan desde los nuevos movimientos sociales, a los liderazgos en los entornos virtuales. Hay que promover este tipo de promotores de nuestro proyecto.

No podemos fallarnos a nosotr@os mism@s compañer@s. Es el momento de implicarnos, de ocupar las grandes alamedas que un proyecto autónomo y participativo nos puede brindar, pero no tenemos que esperar que sean otros los que decidan por nosotros, los militantes. Hay que ofrecer trabajo orgánico para mejorar el partido, lograr desde las instituciones donde estamos representados políticas que sean ejemplo del cambio, ocupar espacios allí donde veamos necesidades y salir con dignidad de nuevo a la calle, a las redes, para decir orgullosos, de nuevo, que somos socialistas. Hagamos irreversible el cambio.  

El proyecto colectivo de Pedro Sánchez: la única oportunidad de cambio 

img_0032
A tan solo una semana de que se abran las urnas de las primarias socialistas, hace falta hacer una reflexión sobre el momento histórico al que nos enfrentamos. en la historia del PSOE lo ocurrido desde el 1 de Octubre de 2016 hasta el 21 de Mayo de 2017 ha sido una situación inédita, poniendo en riesgo la propia supervivencia del partido.

La abstención: un hito comparable a 10 momentos históricos del PSOE

Prácticamente igual de crucial como otros 10 grandes hitos en la historia del partido: (1) el debate que hubo sobre si participar en el Gobierno de la dictadura de Primo de Rivera con Largo Caballero, (2) los debates sobre si se debía apoyar el sufragio femenino, ambos previos a la Guerra Civil, (3) la posterior expulsión del que fuera presidente Negrín y su distanciamiento con Indalecio Prieto, (4) del congreso de Suresnes y de la victoria de González sobre Llopis, (5) del abandono del Marxismo y la entrada a la OTAN (6) de las distensiones entre González y Guerra, (7) o del derrocamiento de Borrell (8) el sometimiento de Zapatero al déficit en 2010 y el cambio del art. 135 junto al PP (9) la etapa final del candidato Rubalcaba, el nacimiento del 15M y (10) el congreso de Sevilla donde Rubalcaba derrotó a Chacón, estas primarias son un hito en nuestra historia, al producirse después de la tan dolorosa decisión para la militancia como la abstención a favor del Gobierno de Mariano Rajoy, tras la salida de la dirección del partido de Pedro Sánchez el fatídico 1 de Octubre.

La opción de Susana Díaz: un periodo de sombras y el abismo del fracaso estructural.
El resultado puede ser el de un periodo de sombras por la continuidad de un modelo de partido acabado y extinto en toda Europa, estructurado, jerarquizado, de viejas glorias que ya han pasado su época. Un partido que está basado en la desigualdad entre unas élites extractivas acostumbradas al poder y acomodadas , ajenas a la realidad social y una militancia sin poder. Ese es el modelo, el único que conoce Susana Díaz. Un 100% PSOE donde la meritocracia y la capacidad tienen menos valor que la lealtad eterna y el trabajo orgánico ajeno al de los problemas de los ciudadanos. Susana no entra dentro de los líderes históricos intelectuales, como Negrín, Fernando de los Ríos, Borrel y otros. Pero tampoco forma parte de los obreristas, por mucho que descienda de casta de fontaneros como ella se define, su nulo conocimiento de una profesión ajena a la política, le deja fuera de esta definición de los trabajadores. Ni intelectual, ni obrerista. En su núcleo cercano pasa algo parecido, y salvo incorporaciones como Madina o Urquizu, la caterba de leales cargos que le rodean en su día a día no destaca la academia ni el obrerismo, sino el aparatismo de sillón.

Pedro Sánchez: empoderamiento de la militancia, intelectualidad y modernidad.

Y hay otra opción. La de un candidato al que en las elecciones tildaron de tener poco liderazgo y que se ha empoderado después del apaleamiento público al que fue sometido. Un líder que ha sido el mejor ariete contra el aparato estructurado, que ha servido para llevar todas las propuestas de los militantes a un proyecto vivo, ilusionante, en el que el centro de gravedad del poder desciende y en el que nunca más podrán unos pocos decidir por el resto las decisiones importantes.

Pedro Sánchez ha tenido al menos experiencias profesionales ajenas a la política, de desempleo e internacionales incluso, un acceso a la universidad como profesor (con las críticas que quieran, pero mucha diferencia con Susana en esta faceta académica, en la que incluso se doctoró) Su entorno complementa las carencias que sus críticos le puedan hacer, Pérez Tapia, Manu Escudero, Borrell, Narbona, Tezanos… etc encabezan una candidatura meramente de intelectuales en su cara visible. La participación de la militancia y el empoderamiento de la misma garantiza la parte obrerista y trabajadora de un nuevo partido, alejado de la “adversa extracción de élites” a las que ahora nos hemos sometido. También citar a municipalistas como Elorza,  exministras como Beatriz Corredor, Carmen Calvo…

Autonomismo acomplejado VS. Federalismo real
Las diferencias claves son otras: una visión centralista del estado que teme hablar de la constitución y sus cambios, pese a que los mismos documentos de la Declaración de Granada o documentos sobre el cambio federal necesario de la fundación Alfonso Perales, ambos impulsados desde Andalucía ya hablan del concepto cultural de nación y de su posibilidad de diversidad de las mismas dentro de un mismo estado con poder político y administrativo. Ese es el modelo de Susana, en el que a la vez quieren que haya una solidaridad interterritorial pero apoyando a un PP en el gobierno que aumenta la desigualdad entre los territorios.

Pedro, sin complejos, está dispuesto a completar el federalismo que no quedó bien relatado en nuestra constitución y eso, es fácil de entender que es posible hacerlo sin dar ningún tipo de acuerdo con entregas ni cesiones a nacionalistas y separatistas.

Posicionamiento estratégico: Populismo de una izquierda conservadora vs. partido de vanguardia que conforma el espacio central de la izquierda

En un momento de cambios globales, dentro de la propia postmodernidad donde los valores estructurados y colectivos son más difíciles de preservar que el de las causas sociales determinadas las continuas referencias de Susana Díaz a recuperar el partido de siempre si bien es un mensaje populista interno hacia la memoria de los militantes de mayor edad, aleja a la ciudadanía y al electorado que debemos recuperar: parte de los 5 millones que se fueron a Podemos y los 3 que fueron a Ciudadanos.
Todas las organizaciones centenarias han sobrevivido por su capacidad de cambio. Ni las universidades de Oxford o Cambridge siguen los mismos métodos académicos, ni los equipos de fútbol juegan con el mismo sistema, ni las marcas comerciales hacen el mismo tipo de publicidad.

Que los valores que defendamos sean los mismos, no tiene nada que ver con que debamos expresarlos igual, tener el poder de decisión en manos de los mismos ni los mismos referentes en este momento.
Los que llevamos más de una década en el PSOE y rara vez hemos tenido un cargo público y éste ha sido como el que yo obstento en la actualidad, una concejalía de pueblo, nos merecemos un partido que se parezca a la época donde nos toca ejercer la política. Una herramienta útil con un mensaje adaptado, con una ética de la que sentirnos orgullosos. Cercano a la ciudadanía y a la militancia, que brote de ellas, capacitado, colaborativo y moderno.

Las causas feminista, ecologista y de un partido de nuevo cuño de izquierdas, deben ser el eje vertebrado del proyecto de Pedro, frente a un partido que no define bien su proyecto político quedándose en una socialdemocracia desgastada por el tiempo.

Y un partido heterogéneo que incluya a las minorías y la diversidad. En una sociedad tan diferente, no podemos ser como el partido Republicano americano: Homogéneo, sin inclusión, ni que integre a quienes nos hacen un país diferente.
Lo global y lo local: Moralzarzal, la comarca y la Comunidad de Madrid como espacio de transformación 
La influencia del voto nacional en los pueblos de los cinturones metropolitanos de Madrid o Barcelona, hace que lo que venga del congreso federal y del regional sea vital para que nuestro proyecto en Moralzarzal tenga una base social amplia en nuestro municipio. Lo global se hace importante en lo local y viceversa y que nuestra agrupación seamos mayoritariamente seguidores de Pedro Sánchez es a una semana de su elección emocionante e ilusionante. Esperemos ser la referencia en nuestra comarca y apoyar las transformaciones posteriores en la Comunidad de Madrid. Los militantes seguiremos estando vigilantes